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Omelette de organización.
Así es mi pueblo
Un enclave en el sur
(mirá en el globo terraqueo, debajo de toodo en América).
(Bueno, ahora buscá Buenos Aires)
Buenos Aires me mata, cantaba Sabina.
Pero era español.
Buenos, es una ciudad cosmopolita tercermundista.
Tenemos a la siempre cool palermitana, a la gente bien de Recoleta (con Luis Botón incluido en la calle Alvear).
Florida, Corrientes, Santa Fé, Galerias Pacífico, vengan vengan turistas, y traigan euros!!
Boca (aguante) y River (hijos).
Esa cultura futbolera, tan nuestra. La escarapela en el mundial, nunca un 9 de Julio.
Momento 1
Pero los aviones siguen pasando, siempre pasan por acá. (¿Traerán euros?).
Alteran mi concentración, ¿Porqué tendrán que pasar por sobre Ciudad Universitaria?
Tengo que concentrarme en el apunte que tengo enfrente: “Mc Laughan y el determinismo tecnológico”, “La escuela de Frankfurt”.
(sobre el mismo apunte estoy garabateando esto con una Parker).
De no estudiar, dos en el parcial. (En la Uade no suelen ponernos uno, te ponen un dos al menos, para que no huelas tan rotundamente el fracaso, y no dejes de pagar la carrera.
Pasó otro avión, me molestan tanto.
Y veo en los rostros de la gente que me rodea, que a ellos tampoco.
Algunos toman mate, otros reposan mientras sus ipods se encargan de llevarlos a otros mundos. Hay dos pseudo-hippies hablando de entregas, entregas y más entregas. Uno de ellos tiene una mochila de Villanos (una buena al menos).
Hay una chica mexicana, o similar, con dos chicos más de la misma procedencia, hablan una extraña mezcla de español e (pseudo-mutado-escupido) Inglés poco ortodoxo.
Cambio de lugar, y mientras caminaba los diez pasos hasta mi nueva locación de reposo, pasó otro avión, son un castigo con su ruido. (¿Pero, traerán euros?).

Todos se arman su bunker, y estudian. Y yo escribo pelotudeces y debería estar estudiando Teoría de la Comunicación. Empecé escribiendo esto en la parte virgen (en blanco) que le quedaba a las fotocopias de tamaño legal de los apuntes, y avancé dos hojas escribiendo, y no estudié nada.
A ver, “Los medios como articulaciones del hombre” y “Medios Frios y Medios Calientes”. Dios, ¡Qué títulos bodrio!
Pero igual no los sé, y me voy a sacar el ya mencionado dos de Uade, si no me pongo las pilas.
Cambio de posición (mejoró mi caligrafía). Cambió la estructura de mi bunker, sentado en la Costanera del Pantano de Ciudad Universitaria.
Ahora ya no son mis rodillas el sostén de “mi pupitre” (la mochila) sobre la cual apoyo mi cuadeno, mis apuntes y escribo.
Pasa un extranjero hablando en inglés, con un estuche de violín. ¡Qué ganas de escucharlo!, ¡O al menos de escuchar el violín de Sharon Corr en mi ipod, olvidado en casa!.
Pasó otro avión, y van…
Tengo que desarmar la Parker, para mojarle con tinta del cartucho la pluma. Eso lo hacía siempre en la primaria.
En la primaria escribía mis cuadernos de colores según la materia (y el azul de comunicados, con las malas notas, y el “señores padres:”) con lapicera de pluma también. Si bien no eran Parker, porque siempre las rompía, por eso usaba Pelikan.
Pero no quiero semejante fatalidad en la vida de mi Parker nueva (Realmente marca Parker, con cajita y todo) comprada en el subte, por la módica suma de diez pesos. (Y venia con otra igual, pero Roller, sin pluma). Plateadas, una joyita.
Dignas de un buen regalo.
Diez pesos, estoy feliz con eso.
Es más, estoy celebrando mi reencuentro con la Parker de pluma. ¡Y en el apunte de la escuela de Frankfurt, encima el estreno!
Frankfurt am Main, Deutschland. Me quiero ir a Alemania con la chica colorada que está coqueteando con su ipod a escasos metros de mí. Canturrea lo que está escuchando. Lo hace tan tan mal, pero no me importam me iría a Frankfurt con ella, sin dudarlo. (¡con los euros, que vienen en avión!).
Si hay tantos turistas en Buenos Aires, que gastan y traen muchos euros acá, ¿¡Porqué ninguno viene a parar a mi mano!?
La culpa la tienen las casas de cambio.
Bueno estoy teniendo calor, y mi caligrafía de momento está lejos de ser cursiva spenceriana. Encima de que me escasean las ideas, para seguir con el divague de escribir. No sé como pude escribir seis hojas de apunte. Y encima tengo que: Estudiar, comer, ir al trabajo, ir a cortarme el pelo, y quería llamar a una amiga para ir a tomar un café.
¡Café! ¡Los dejo, me voy por uno cortado con dos de azucar y dos medialunas!
Momento 2
Volví, y al final no fue un café cortado con medialunas, sino una refrescante Coca acompañada de un pebete completo. (Una vez cancelado mi día laboral)
Ahora estoy en una mesa del patio central de la Fadu, y ya mas cómodo, me disponía a estudiar la Teoría Culturológica, que nace en Francia, en 1962, con el libro “L’ Espirit du temps” , de Edgar Marin (o Morin, no se nota bien la letra). Cambié de apunte, son varios los temas que no sé.
Pero al sacar las cosas de la mochila, , salió mi pequeña cartuchera negra, y al abrirla salió nuevamente la Parker con su esbelta pluma, y su endeble tinta azul, a veces Francia bien oscuro, a veces más apagado, sutil y suave. que me desafía a que siga escribiendo. Me desafía como la Rubia que acaba de pasar, hermosa, cuarentona, platinada, de formas armoniosas, con planchita hecha en el pelo… ¡Tenía todas para que me gustase!
Es una tarde hermosa, son las 14:26 y en el patio hay menos sillas ocupadas.
Ayer mi mamá me regaló por mi cumple un monitor lcd o plasma, no se muy bien cual es la diferencia, es hermoso hermoso. Y soy tan sudaca que lo voy a conectar a la Pentium III con el mother soyo hecho m*erda.
En la mesa próxima a la mía, hay tres cuasi niñas terminando una entrega de Proyectual, por lo que pude escuchar. Una de ellas me miró raro porque estaba escribiendo con pluma. Bah, la miró a la Parker en realidad. O en todo caso nos miró a los dos. Tendrán 18 años aproximadamente, pero parecen de 15, con mochilas de Flema, El Otro Yo, y Fun People. ¡Dioss! Tres alternas de la nueva generacion, que nunca concieron el viejo y querido alterna de Rivadavia. No les veo pinta de diseñadora a ninguna de las tres.
Tengo que estudiar YA, sino me voy a sacar el dos, pero merecidamente.
Acabo de leer este divague largísimo que bosquejé. Ocho hojas con caligrafía a veces ilegible. Supongo que he de subirlo a mi blog, pero no va a ser lo mismo que leerlo de la tinta de Parker de las hojas en blanco traseras de mi apunte.
Hay un mural-bandera con la cara de los desaparecidos estudiantes de la facultad, tiene sus fotos, la de casi todos. Muchos rostros femeninos en blanco y negro de hermosas musas, que ya no están.
Basta 14:58. Me voy a poner a estudiar.
Momento 3
He regresado, esta vez en la biblioteca de de la Fadu, siendo las 17:50, y con una caligrafía que deja bastante que desear.
Es muy buena esta biblioteca, ubicada estratégicamente en una de las esquinas del edificio. Al parecer es la única sala, Parlante, a la vista no se ve ninguna sala silenciosa (aunque debe haberla), pero es bastante quieta.
A través de las paredes vidriadas, a la izquierda el paisaje de Núñez, Belgrano, y quizás Vicente López también. Sería una hermosa postal de no estar ese estadio feo de por medio.
Verde de muchos árboles, y la ciudad, emergida de repente.
Que se muestra como el Camelot de Arturo
Que me quiere vender Colbert Noir con sus carteles. Esos carteles que buscan observadores sentados en la biblioteca de Arquitectura, como yo.
El otro cartel que se ve dice “que bueno vivir como esta gente”. Ya pasó el verano, déjense de joder, con esa campaña.
Frente mio tengo también, el pabellón dos, o sea la facultad de Exactas y Naturales. En el medio de lo que debería ser su tercer piso, hay un laboratorio lleno de “cientifiquitos” con sus guardapolvos arciel aterciopelados, imitando los experimentos de su profesor. Quizás aquellos freaks salven al mundo algún dia…
Y después al fondo de todo el Rio de la Plata.
Se nota que eran arquitectos, diseñadores, paisajistas, buscaron la mejor vista de todo el edificio, en la biblioteca.
Momento 3
Puff, un viajecito bajar un piso, comprar un tostado y un jugo de manzana, ir al baño, volver y enterarme de que no se puede ingresar con alimentos ni bebida a la Biblioteca. Y bueno, comer afuera y volver, las cosas había dejado adentro.
Son las 17:55 y la verdad es que estudié bastante en el día, ¡Cómo dos horas!
Estoy pensando seriamente en tomar el 107 a casa.
El capricho del tostado y el cepita me salió 7 pesos (igual era interminable el tostado), y repercutió bastante en mi economía, que se quedó en un activo de dos pesos en monedas, aproximadamente.
Estoy transpirando, me estoy cagando de calor, pero no me gusta la camisa que tengo abajo como me queda sin el sweater, asique prefiero morirme de calor. ¡Bendito sea el AXE que tengo en mi mochila!
Momento 4
Camino de regreso al hogar. Hasta la parada del 107, no estaba en condiciones de hacer el combo 28-78 en General Paz, no alcanzaban las monedas para dos viajes.
Es increíble como se recrea la vista uno en este lugar, mirando a ejemplares del sexo femenino, hay mujeres para todos los gustos. Y me encanta que usen ropa de Roxy, amo las minas que se visten con ropa de Roxy.
Un peso. Hasta Nazca y moscón por favor.
Hora de volver.